Dejar de fumar ciertamente no es una tarea fácil, ya que el cuerpo y el cerebro se han acostumbrado al consumo de nicotina durante años. Cuando se deja de fumar, se atraviesan diferentes fases, cada una con síntomas distintos.
En este artículo queremos resumir estas fases y al mismo tiempo presentarles alternativas a los cigarrillos.
Fases para dejar de fumar
Estas 7 fases seguramente les resultarán familiares si alguna vez han intentado dejar de fumar.
1. Tomar una decisión
En la primera fase decides dejar de fumar definitivamente y reconoces que los efectos positivos de no fumar superan a los negativos. En esta etapa es especialmente importante mantenerse fuerte y no establecer metas poco realistas. Después del último cigarrillo, deben evitar lo más posible bares o lugares donde se fuma con frecuencia.
Qué sucede en el cuerpo: Ya después de las primeras 8 horas sin fumar, el transporte de oxígeno en el cuerpo comienza a normalizarse gradualmente. El nivel de oxígeno en la sangre aumenta y el monóxido de carbono se elimina poco a poco.
2. Los primeros síntomas de abstinencia: irritabilidad
Poco después de las primeras horas sin cigarrillo aparecen síntomas físicos y psicológicos. Uno de los primeros es el aumento de la irritabilidad. Para el cuerpo es como si estuviera en un estado constante de falta de sueño y hasta las tareas más pequeñas pueden convertirse en un desafío. Además, aparecen molestias como nerviosismo, inquietud, trastornos del sueño y dolores de cabeza.
Qué sucede en el cuerpo: Después del primer día sin fumar, el riesgo de un infarto de miocardio ya se reduce y sigue disminuyendo con cada día que pasa. ¡Vale la pena seguir adelante!
3. Aumenta el deseo de fumar: ¡la experiencia ayuda!
Después de poco tiempo sin fumar, todos los pensamientos girarán casi exclusivamente en torno al tabaco. En esta fase es especialmente importante distraerse con otras actividades. Hacer deporte o reunirse con amigos parece ser lo más útil.
También se recomienda hablar con exfumadores y preguntarles sobre sus experiencias, ya que un poco de motivación positiva puede ayudar a perseverar.
Qué sucede en el cuerpo: Después de pocos días sin fumar, se nota una respiración mucho mejor, ya que el nivel de monóxido de carbono sigue disminuyendo.
4. Comienza el hambre
Sin el cigarrillo en la boca, esta se aburre y tratamos de compensarlo con golosinas o snacks. Por eso muchos fumadores aumentan de peso repentinamente después de dejar de fumar. Para evitar kilos innecesarios, deben asegurarse de comer snacks saludables que estimulen la quema de grasa.
Qué sucede en el cuerpo: Después de las primeras semanas sin cigarrillo, el cuerpo comienza su proceso de auto-limpieza. Los pulmones y el sistema circulatorio se estabilizan con cada día que pasa.
5. Irracionalidades
Con los síntomas físicos de la abstinencia también llegan las cargas psicológicas. Los pensamientos negativos pueden hacer que perdamos la motivación y volvamos a fumar. En este momento, un buen entorno social es especialmente importante.
Dejar de fumar y la tos: En los primeros meses sin cigarrillo, las vías respiratorias se limpian y disminuyen molestias como ataques de tos y falta de aire.
Dejar de fumar y los pulmones: Los pulmones recuperan su función normal entre 1 y 9 meses, y las arterias coronarias estrechas (causa de infarto) se reducen después de aproximadamente un año sin fumar.
6. Reconocer el efecto positivo
Poco después de dejar de fumar predominan los pensamientos negativos, ¡pero ese tiempo pasa! Los efectos positivos se vuelven cada vez más evidentes y el rendimiento físico y la capacidad de concentración aumentan.
7. Mantenerse fuerte
La adicción a la nicotina no desaparece simplemente después de unos meses y hasta un solo cigarrillo puede provocar una recaída. Por eso es importante mantenerse firme y no volver a poner un cigarrillo en la boca nunca más.
Los fumadores activos tienen un riesgo 10 a 15 veces mayor de desarrollar cáncer de pulmón que los no fumadores. Con cada día sin cigarrillo, este riesgo disminuye.
Snus como alternativa al fumar
Una alternativa a fumar es el consumo de snus, en caso de que dejar de fumar no sea completamente exitoso. Como en el snus no hay un proceso de combustión, se considera una alternativa sin humo a los cigarrillos y es hasta un 99% menos dañino que fumar. El snus puede encontrarse con un alto contenido de nicotina de 20 mg/g como en edel COLD o con menos nicotina como en, por ejemplo, VELO Witty Spearmint con 8 mg/g. Para quienes quieren dejar de fumar, recomendamos la variante sin nicotina edel CBD Mint.


